El pasado lunes 20 de abril, cerrada la quinta semana del estado de alarma, el tejido productivo de Baleares encajaba una pérdida de 905,83 millones de euros, una cifra equivalente al 2,8% del producto interior bruto anual. Este marcador sumó entre los días 13 y 19 de abril un total de 293,69 millones de euros correspondientes al valor añadido no generado en los segmentos afectados por la paralización de la actividad”. De hecho, y ya que este montante superó sensiblemente el registrado la semana anterior, la Fundació Impulsa Balears afirma que “la entrada en funcionamiento de los sectores no esenciales (después de su parón específico) no ha podido compensar la pérdida de actividad vinculada al dinamismo habitual de los servicios turísticos a partir de la semana santa”.

Es precisamente en este contexto en el que la entidad dirigida por el catedrático de Economía Antoni Riera, lanza un nuevo recurso destinado a “recoger en tiempo real la percepción, sentimiento y expectativas de las empresas con sede o delegación en el archipiélago, frente a la excepcional situación económica motivada por COVID-19”. Esta herramienta, denominada i|pulsómetro, recoge en su primera entrega (puedes acceder de forma íntegra clicando aquí) que “el 80% de las empresas califican como muy negativo el primer impacto económico ejercido sobre sus negocios, una valoración que comparten el 55% de las unidades de la industria, el 56,3% de la construcción y el 86,8% de los servicios”.

Más del 85% del tejido empresarial anticipa riesgos comerciales y de liquidez en esta fase de la crisis, lo que explica el top-5 de medidas de acompañamiento público solicitadas:

  • Exenciones en las cotizaciones a la Seguridad Social 86,1%
  • Aplazamiento de tributos sin recargo 81,8%
  • Acceso a recursos financieros y avales con condiciones especiales 75,8%
  • Reducción del coste financiero soportado por las empresas 60.6%
  • Suspensión temporal de préstamos 46,1%

Según la entidad y pese a todo, “el tejido empresarial se muestra proactivo frente a la situación, pues 3 de cada 4 empresas están anticipando escenarios y gestionando la incertidumbre”. Antoni Riera, miembro del comité de expertos de Turistec, señala la necesidad de “formular una estrategia integral que, en el tránsito hacia una nueva normalidad, vele por la salud pública, la viabilidad empresarial y la efectividad del gasto público”.

Ahora que empiezan a darse los primeros pasos en la denominada ‘desescalada’, te recomendamos también leer la entrevista a Riera en mallorcadiario.com, donde asegura que “el mejor aliado para salir de esta crisis serán las empresas”.